viernes, 28 de diciembre de 2012

Mis redacciones


LA PUERTA

Las 3 de la tarde, y yo: como siempre, tirada en la cama, aburrida y sin ganas de nada. 
A lo lejos escucho voces, alguien intenta decirme algo, pero solo interpreto murmullos. 
Creo que es mi madre la que habla, pero no importa, eso es imposible y debe ser solo mi imaginación.
Bueno, creo que es hora de irme, así que bajo las escaleras, despacio,  intentando no despertar a mi abuela (últimamente duerme mucho y cuando no lo hace siempre está cansada); creo que su vida ya está llegando al final, pero en casa nadie se atreve a comentarlo.
Por ahora solo saldré un momento, necesito respirar aire fresco (cosa que es increiblemente fácil cuando vives al lado de un bosque). -Algo curioso de este lugar, es que no recuerdo haber llegado aquí, pero todo paso muy rápido, desde aquel día, el día del accidente en el que murieron mis padres…
Yo tenia 14 años cuando ocurrió, los viernes por la noche (después de la escuela) papa, mama y yo, acostumbrábamos salir a cenar en familia; comíamos pizza o hamburguesas y despues íbamos de compras… pero ese día… ese día fue diferente, yo realmente no sabia lo que hacia… 

De la escuela mandaron a llamar a mis padres...  un profesor había encontrado una cajetilla de cigarros y latas de cerveza en mi casillero… ellos, (papá y mamá) estaban realmente furiosos, y cuando salimos de ahí, papá condujo a toda velocidad; por el camino todo fue normal, no hubo intercambio de palabras ni gestos, ni siquiera un sonido sutil; hasta poco antes de llegar a casa, porque ahí ; ahí ¡todo se convirtió en tragedia!, en un crucero cercano un camión de carga se paso el alto, y mi padre que conducía a toda potencia, no pudo detenerse, las cosas pasaron rápido, pero de pronto yo estaba sentada sobre la banqueta y mis padres… muertos; y muertos por mi culpa. 

-Caminó a través de los arboles intentando despejar mi mente, son curiosas las cosas que uno puede recordar, antes, en mi vida anterior, todos los días eran distintos, aquí todo parece siempre igual, el aire que respiro, las flores que veo, los familiares con los que vivo (realmente nunca cambian), y  de echo, hasta las veces que platicamos es sobre temas muy poco relevantes; aquí nadie me obliga a ir a la escuela y no tengo deberes que realizar, no ayudo en casa, y a nadie le importa si estoy o no, de echo lo único que hago es comer y dormir, y pasear de vez en cuando: como el día de hoy…

Sigo caminando intentando recordar algo, algo después de ese accidente, pero no hay nada, nada significativo, no se que fue de los restos de mis padres (si es que quedo algo de ellos) porque nadie me informo del entierro y no recuerdo haber asistido a ningun funeral… 

Y solo los dias como hoy, una o 2 veces al año puedo escuchar esas voces, esos murmullos, las voces de mis padres queriendo decir algo… 

-Nunca me había adentrado tanto en el bosque, pero al avanzar en mi recorrido me  doy cuenta de que esas voces se intensifican y cada vez puedo escucharlas con mayor claridad, al termino del bosque me encuentro con algo que me deja sin habla… 

Después del bosque se encuentra la nada, no hay color, no hay vida y no hay cielo, solo una puerta y al pasar por esa puerta puedo ver la realidad…
Es como si observara la tierra desde el espacio, puedo ver mi antigua casa y la ciudad en la que vivía, y puedo ver otras puertas que se extienden alrededor del manto de la tierra, y de esas puertas salen personas y esas personas caen a la tierra, danzando sobre el aire…

-Casi me quedo sin respirar así que reflexiono unos segundos….  me asomo una vez mas, y esta vez puedo ver a mi hermana, dios mío mi hermana, me había olvidado completamente de ella… y a mis padres… veo a mis padres, sentados frente a uno de esos altares tradicionales… "el día de muertos es hoy" y ya nada es lo que parece…

Hasta hoy no había podido comprender,el porque, y porque no podía recordar nada después del trágico día; de un día para otro yo ya estaba aquí, en esta casa en el bosque, viviendo con una abuela que no conocía y con tíos y familiares lejanos que jamas había visto…
Hasta hoy cuando escuche a mi madre llamarme, hasta hoy que me deje llevar por su voz, hasta hoy que me encontré con la puerta, hasta hoy…

Yo mori en el aquel accidente y mis padres sobrevivieron… 
Mi vida estos últimos años ha sido un engaño, un engaño de lamentos y vidas imaginarios… 

Atravieso la puerta y bajo hasta mi antigua casa, visito los sueños de mis padres, y los convenzo de que me encuentro bien…
 les suplico y les imploro un altar para el próximo año y que incluyan a la abuela y a los familiares lejanos también… 
Me despido con un beso y regreso al bosque, donde detrás de mi la puerta se cierra y no se volverá a abrir, hasta el próximo año….